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Haciendo vino a la luz de la luna

Escrito por Fito Quiroga. Publicado en La otra Catamarca

Para los primeros habitantes de este planeta, la luna siempre tuvo un significado místico, ya que la veían brillar en la distancia en una noche estrellada y con el paso de los días, agrandarse o achicarse observando también cómo cambiaban las cosas a su alrededor.

Migraban las aves, crecían los ríos o simplemente el día se hacía más corto y frio. La luna era tan importante como el sol pero con más misterio, aparecía cuando todo se callaba. ¿Sera por eso que cuando querían hacer un vino exquisito y particular, buscaban la tranquilidad de la noche para hacer un vino de mucha fuerza, sabor y dotarlos de magia hasta hechizar el paladar? Muchos pueblos de España y Francia siguen haciendo vino de noche y a la luz de la luna porque según dicen, esto los hace únicos.

 

En la provincia de Catamarca durante la primera luna llena del mes de abril, la Bodega Cabernet de los Andes en el corazón de la Localidad de Fiambala y a casi 3000m.s.n.m. realiza como desde hace años, la tradicional vendimia de luna llena tal como los hacían los primeros viñateros que trajeron sus enseñanzas del viejo mundo. Solo unos selectos presenciaran la pisada de la uva la cual se convertirá en un majestuoso vino de altura. Los que aquí llegaran no son simples curiosos, son amantes del buen vino y respetuosos de la Pachamama (madre tierra) y de la mama Killa (mama luna). La ceremonia empezara con el primer minuto de la hora 0 con una ofrenda a la madre tierra. Las uvas se cortaran y se colocaran en recipientes y rápidamente pasaran al lugar donde serán pisadas. Las primeras gotas llenaran los vasos de los visitantes. Cantaran, bailaran, y reirán esperando el amanecer después de una larga noche de vendimia.

Pero más allá de la tradición esta la ciencia de antaño, esa, que poseían nuestros antepasados cuando no existía la química ni los microscopios. Hoy se sabe de los efectos que tienen tanto la luna como el sol sobre las mareas. Esto es debido a la atracción gravitatoria que ejerce la luna sobre nuestro planeta mientras gira. En cierta época del año, el sol, la luna y la tierra están alineados quedando nuestro planeta en el medio.

El sol ilumina la parte visible de la luna y se corresponde a la fase de “luna llena” o “plenilunio”.
Esto también influye sobre las mareas tornándolas con más energía, grandes olas chocan con la arena y hay hasta quienes dicen que el humor de los seres humanos cambia. Por algo la psiquiatría llama “lunáticos” a aquellos pacientes que ciertas noches cambian su comportamiento tornándose incontrolables. Con todas estas historias y miles de páginas escritas sobre la influencia que ejerce la luna sobre los seres humanos, no era extraño que alguien fabricara vino bajo la luz de luna llena. Sus embotelladores piensan que haciéndolos en esta fase lunar, el astro ejercerá mayor presión sobre los líquidos con lo que se restaría turbidez y por lo tanto se ganaría en clarificado natural, obteniéndose un vino de calidad inigualable.
Los vinos lógicamente de esta cosecha de la cual se obtienen solo algunas botellas para paladares elegidos, como no podía ser de otra manera se llaman “Plenilunio”, o si prefiere llamarlos como desde los viejos tiempos vinos hechos bajo la luna llena.

 

 

Plenilunio 2015 from Sublime Revista on Vimeo.

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