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Única y exótica desde la prehistoria

Escrito por Fito Quiroga. Publicado en La otra Catamarca

Esqueleto Ave Reptil impresa en la roca

Les quiero contar una historia sucedida hace algunos años en nuestra Catamarca, hermosa y exótica por naturaleza, cuando una expedición de la Universidad Nacional de la Plata, en coordinación con el museo Bernardino Rivadavia en Capital Federal, organizaron una expedición dentro de la provincia con el objeto de buscar nuevos fósiles y analizar diversas rocas para conocer el potencial científico y mineralógico del lugar. Partieron en el verano del año 1968 desde el departamento Andalgala con destino al Dpto. Santa María dentro de la misma provincia de Catamarca, siguiendo la huella de un antiguo rio sin nombre. La expedición, integrada por científicos y baqueanos de la zona, iba a lomo de mula en una marcha lenta y tortuosa dado el calor imperante en esas desoladas arenas.

Al cabo de 3 días de infructuosa búsqueda y sin importantes hallazgos, el grupo decide acampar para recobrar fuerzas. Empiezan a realizar un recorrido a pie por la rivera del rio recolectando muestras de roca y analizando las formaciones montañosas del lugar. De pronto, un dibujo extraño en una piedra les llamo la atención. Con la ayuda de una punta de acero y un martillo, dejaron al descubierto lo que parecía los restos impresos de un ave. El hallazgo produjo un debate entre los estudiosos: para algunos se trataba de un antiquísimo plumado que al morir quedó fijado en la piedra, mientras para otros lo encontrado era un reptil con plumas ya que el pico del animal mostraba indicios de haber tenido afilados y largos dientes. Dado que no pudieron ponerse de acuerdo, decidieron allí mismo dar por concluída la expedición y llevar los restos bien embalados al museo para profundizar los estudios.

En el sótano del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, lugar donde llegaban todos los hallazgos del país para ser analizados, se encontraba este extraño ser y frente a él, mirándolo fijamente, el más importante paleontólogo argentino, el Dr. Bonaparte. Después de días de análisis y de comparar miles de fotos con otros fósiles encontrados en el mundo, Bonaparte concluyó que lo que se había hallado en Catamarca era único en el mundo y que no era ni un ave ni un reptil, por el contrario era una animal que se encontraba en un paso intermedio en la historia de la vida sobre la tierra y lo que hacía este hallazgo era ni más ni menos que reafirmar la teoría de Darwin de que los animales evolucionaron y se perfeccionaron a los largo de millones años.

Por su aspecto de animal tenebroso fue bautizado como “Andalgalornix ferox”, lo que traducido sería algo así como “extraña ave feroz encontrada en Andalgala”. Hoy, estos restos pueden ser observados en el Museo Bernardino Rivadavia y son, además, materia de consulta de científicos de todo el mundo.

Ave Reptil 2

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